Septiembre en Sevilla es sinónimo de procesiones, cultos y romerías que inundan de devoción y color tanto la ciudad como sus pueblos. Las mantillas y sus encajes están muy relacionadas a la indumentarias de la Virgen, por lo que es uno de los meses tradicionales para lucir la mantilla sin que esté asociada al luto, devolviéndole así todo su simbolismo de elegancia y tradición.
En este artículo encontrarás las claves para vestir de mantilla: en qué ocasiones es apropiado hacerlo, qué colores elegir y cómo combinarla con estilo para mantener viva una de las costumbres más representativas de nuestra cultura.
Foto: Virgen de la Macarena vestida de Mantilla.
Elegir la Mantilla perfecta
A la hora de vestir de mantilla, la elección del color es fundamental. Aunque en el mercado existe una gran variedad, en Lina Sevilla recomendamos optar por tejidos naturales en tonos clásicos como negro, marfil o color té, que aportan elegancia y sobriedad.
Las costumbres varían según cada lugar: en algunos pueblos, las mantillas claras se reservan para mujeres jóvenes y solteras, mientras que las negras se asocian a las casadas. En otros, se alterna el uso de mantilla clara y negra según el día de la celebración. Estas tradiciones forman parte de la riqueza cultural que rodea a esta prenda.


Mantilla beige de 3 picos con grandes y favorecedoras blondas.
Combinar la mantilla con accesorios y complementos
La mantilla siempre debe colocarse sobre una peina de al menos 20 cm de altura. Nuestro lema lo resume bien: “cuanto más alta la peina, más se luce la mantilla”. Para realzarla, lo ideal es llevarla con vestidos de corte sencillo que permitan que la prenda destaque por sí misma.

En cuanto al peinado, los recogidos o semirrecogidos facilitan la correcta sujeción de la mantilla y aportan un acabado armónico. Los complementos, por su parte, ofrecen la oportunidad de añadir un toque de color y textura, adaptando la tradición al estilo contemporáneo sin perder la esencia.
Consejos para colocar la mantilla con estilo
La colocación es clave para lucir la mantilla con elegancia. La peina debe estar firmemente sujeta, de manera que la mantilla caiga de forma natural sobre los hombros y la espalda. Es recomendable probar con antelación la combinación de mantilla, peina y vestido, ajustando cada detalle hasta lograr un conjunto equilibrado que transmita sofisticación y tradición.
La mantilla, prenda icónica de nuestra cultura, atesora siglos de historia y se ha convertido en una seña de identidad de la mujer andaluza. En Lina Sevilla, con más de seis décadas acompañando a mujeres en momentos únicos, sabemos que cada detalle marca la diferencia.
Dirección artística: Somos Junco
Fotografía: Off del Campo





